Air Europa cerró 2025 con un beneficio neto de € 111 millones

La aerolínea española Air Europa cerró 2025 con un beneficio neto de 111 millones de euros, un 25% superior al del año previo, tras elevar su negocio un 7,3%, hasta una cifra récord de 3.146 millones. La aerolínea culmina así su proceso de saneamiento financiero tras la pandemia, a falta de completar la venta del 26% de su capital a Turkish Airlines, pendiente del visto bueno de Bruselas, y que con un préstamo preliminar le ha permitido amortizar toda su deuda pendiente, incluidos los 475 millones concedidos por la SEPI durante la pandemia. La firma controlada por la familia Hidalgo ha logrado pasar de una deuda de 350 millones de euros al cierre de 2024 a una posición de caja neta de 218 millones.

La compañía, todavía propiedad de Globalia (80%) e IAG (20%), registró un Ebitda de 235,9 millones de euros, un 14,5% superior al de 2024, mientras que el beneficio antes de impuestos alcanzó los 154,6 millones, un 33% más y la mayor cifra de su historia. "El plan estratégico 2023-2025 se ha cumplido con creces", aseguró el consejero delegado de Air Europa, Richard Clark, durante la presentación de resultados celebrada en su sede de Mallorca, en la que defendió que la compañía ha dejado atrás la etapa de recuperación tras la pandemia para iniciar una nueva fase centrada en la consolidación y la rentabilidad.

La directora financiera de la compañía, Isabel Vives, destacó que el crecimiento de los ingresos se ha apoyado no solo en el aumento del tráfico, sino también en una mejora del ingreso medio por pasajero. La oferta creció un 1,5%, hasta los 14,8 millones de plazas, mientras que el número de viajeros aumentó un 2,6%, hasta los 12,5 millones, elevando el factor de ocupación del 83,8% al 84,8%.

Confía en salvar el año

Para el ejercicio en curso, Air Europa mantiene unas perspectivas positivas pese al encarecimiento del combustible. La compañía explicó que las coberturas sobre el precio del queroseno han amortiguado parte del impacto de la subida de costes —cifra en un 65% del total— y confía en compensarlo mediante mayores ingresos y nuevas medidas de eficiencia. En el primer cuatrimestre del ejercicio, los ingresos crecieron un 9,2%, hasta 887 millones de euros, mientras que el Ebitda superó los 23 millones, y confía en cerrar el año con una cifra de negocio de 3.300 millones.

Clark sigue confiando en alcanzar las previsiones de negocio fijadas al principio de año pese a la incertidumbre del sector y el contexto internacional, al tener cubierto el 85-90% del combustible para lo que queda de año. El objetivo de Air Europa pasa por incrementar cerca de un 28% el beneficio antes de impuestos respecto al ejercicio anterior.

La dirección atribuyó la mejora de los resultados a la simplificación de la flota, la reorganización de la red alrededor del hub de Madrid, el control de costes y el ajuste de la capacidad en función de la demanda y de la situación geopolítica. La compañía ha reducido frecuencias en mercados afectados por la inestabilidad, como Cuba, Venezuela (Caracas) o Israel (Tel Aviv), para preservar la rentabilidad de las operaciones.

Nuevo negocio en mantenimiento

Con el balance ya saneado, Air Europa ha lanzado su nuevo plan estratégico +Air 28, que fija la hoja de ruta hasta 2028 y que busca consolidar la rentabilidad, mejorar su eficiencia y abrir nuevas líneas de negocio. Una de las principales novedades será la creación de Air Europa Technics, una nueva división con la que la aerolínea pretende competir en el mercado de mantenimiento aeronáutico (MRO) prestando servicios a otras compañías aéreas, además de atender su propia flota.

"La industria atraviesa un momento de fuerte tensión por los problemas en la cadena de suministro, la consolidación de proveedores y la escasez de capacidad de mantenimiento. Queremos aprovechar nuestro conocimiento para generar nuevas fuentes de ingresos", explicó el director técnico, Pedro Macías. La nueva división estará apoyada en la ampliación del centro de formación de técnicos aeronáuticos de Palma de Mallorca y en la apertura de un nuevo centro en Madrid, con el objetivo de responder a la falta de profesionales especializados y preparar a la compañía para la futura llegada de los Airbus A350.

Inversión en flota y experiencia del cliente

El plan estratégico contempla también la próxima renovación de la flota. Air Europa opera actualmente con 60 aeronaves —29 Boeing 787 Dreamliner y 31 Boeing 737—, prevé cerrar este año con 62 aviones y alcanzar los 64 en 2027. A partir de 2028 comenzarán a incorporarse los dos primeros Airbus A350, dentro de un pedido en firme de 20 aeronaves con opciones para elevarlo hasta 40 unidades. Los nuevos aparatos sustituirán progresivamente parte de la flota de Boeing 787 y permitirán aumentar la capacidad de transporte al ofrecer alrededor de 350 plazas por avión, frente a las menos de 300 de los modelos actuales.

En paralelo, la aerolínea continuará recibiendo Boeing 737 MAX para renovar su flota de corto y medio radio. El objetivo a largo plazo pasa por disponer de hasta 40 aviones de largo radio y una cifra similar de corto radio, aunque la compañía condiciona ese crecimiento a la evolución del mercado, sus resultados y la capacidad disponible en el aeropuerto de Madrid-Barajas.

En el plano comercial, la compañía ha incorporado este año nuevas rutas a Oviedo, Sevilla, Ginebra y Johannesburgo, además de conexiones estacionales con Tánger y Bolonia. Para la temporada de invierno prevé inaugurar vuelos a Düsseldorf y El Salvador y trabaja con la previsión de abrir también la ruta entre Madrid y Barranquilla.

De cara al futuro más inmediato, la aerolínea advierte de que las obras de ampliación previstas por Aena en el aeropuerto Madrid-Barajas condicionarán su crecimiento durante los próximos años, especialmente al tratarse de su principal hub de conexiones. Señaló que las limitaciones no afectan únicamente a la disponibilidad de slots de despegue y aterrizaje, sino también a la capacidad de las plataformas de estacionamiento y de las terminales, lo que obligará a reorganizar parte de su operativa y trasladar algunos vuelos a franjas horarias menos favorables.

Otra de las grandes apuestas del plan será Air Europa ON, un programa dirigido a mejorar la experiencia del cliente mediante la renovación del servicio a bordo, el refuerzo del wifi en clase Business, nuevas prestaciones para los pasajeros, la mejora de los procesos de facturación y embarque, un plan específico para incrementar la puntualidad y un programa de formación para unos 2.500 tripulantes de cabina.

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