El tercer sector más grande de viajes, enfrenta su década definitoria
El sector de experiencias turísticas —que abarca tours, actividades, atracciones, eventos y vivencias locales— se consolidó en los últimos años como el tercer segmento más grande de la industria de viajes, detrás del transporte y el alojamiento. Sin embargo, la próxima década será decisiva para definir su estructura, rentabilidad y nivel de profesionalización.
Impulsado por un viajero que prioriza la autenticidad, la conexión cultural y la personalización, el mercado de experiencias creció de forma sostenida a nivel global. Plataformas como Airbnb (con Airbnb Experiences), GetYourGuide, Viator y Civitatis aceleraron la digitalización de un sector históricamente fragmentado y dominado por operadores pequeños y medianos.


¿Por qué es una década definitoria?


1. Digitalización total o irrelevancia
La brecha tecnológica será determinante. Operadores que no integren sistemas de reservas en tiempo real, gestión de inventario dinámica y estrategias de distribución multicanal quedarán fuera del ecosistema competitivo.

2. Inteligencia artificial y personalización
La adopción de herramientas de IA permitirá recomendaciones hiperpersonalizadas, precios dinámicos y mejor predicción de demanda. Las experiencias dejarán de venderse como productos aislados para convertirse en parte de un “viaje inteligente” integrado.

3. Consolidación del mercado

Se anticipa una ola de fusiones y adquisiciones. Fondos de inversión y grandes grupos turísticos buscan escala en un sector que aún está atomizado. La profesionalización financiera será clave.

4. Sostenibilidad y regulación

El crecimiento del turismo experiencial también enfrenta desafíos regulatorios, especialmente en destinos con sobrecarga turística. Las autoridades exigirán mayor formalización, estándares ambientales y responsabilidad social.

5. Integración con hoteles y aerolíneas

El alojamiento y el transporte ya no quieren ceder el control del “gasto en destino”. Hoteles y aerolíneas buscan integrar experiencias en sus propios ecosistemas digitales para capturar mayor valor del cliente.

El nuevo perfil del viajero

El viajero post-pandemia prioriza:

  • Experiencias auténticas y locales

  • Grupos reducidos

  • Flexibilidad de cancelación

  • Reservas móviles e inmediatas

En mercados como América Latina, el potencial de crecimiento es significativo, pero requiere inversión en conectividad, capacitación y formalización de la oferta.

El desafío estructural

A diferencia de hoteles o aerolíneas, el sector de experiencias carece de estandarización. Cada actividad es única, dependiente del talento humano y del contexto local. Esto representa una oportunidad de diferenciación, pero también una barrera para escalar.

Conclusión

La próxima década definirá si el sector de experiencias se consolida como un pilar estratégico plenamente integrado en el ecosistema turístico global o si permanece fragmentado y vulnerable a la intermediación tecnológica.

En un mundo donde el viajero ya no busca solo destinos sino historias que vivir, las experiencias no son un complemento: son el corazón del viaje.

Newsletter

OMT 150 1
Turismo Sustentable