Esquí de travesía en Ushuaia: una opción con más adrenalina
Uno de los principales riesgos de este tipo de práctica son las avalanchas, por lo que los guías realizan un estudio previo del manto de nieve y cada esquiador es obligado a llevar un kit especial con un transmisor llamado DBA que emite y recibe una señal y sirve para encontrar a alguien que eventualmente quede atrapado en la nieve, además de una pala y una sonda similar a la varilla de una carpa.
"Toda la zona sur de Tierra del Fuego es apta para esta práctica porque las montañas no son altas y tienen el límite de vegetación muy bajo, con poco bosque hasta los 500 metros desde el nivel del mar, y a partir de allí se cuenta con un terreno disponible de casi 1000 metros para hacer la travesía", comentó Beltrame.
Los tours de aventura se adaptan al nivel de cada grupo, con lo que pueden comprender desde el recorrido de valles planos hasta escaladas por glaciares, pasando por pasajes de hielo o combinados con heliesquí.
"Históricamente los turistas que contratan el servicio son europeos, norteamericanos o canadienses, aunque últimamente el 50% son argentinos y chilenos", indicó el guía, y agregó que "la pandemia influyó, pero también hay un crecimiento general de la actividad".
El esquí de montaña tuvo sus inicios a principio del siglo XX en los Alpes, como una herramienta para acceder a lugares difíciles por la cantidad de nieve y para agilizar el recorrido por esos trayectos.
"También forma parte de la evolución que tuvo el alpinismo, ya que los escaladores buscaron formas más rápidas y seguras de ir a la montaña en periodo invernal, e hicieron un mix entre el esquí alpino y el de fondo", detalló.
"Adaptaron las fijaciones y le pusieron a la base de los esquíes un agregado que se llamaba piel de foca para que tuvieran adherencia y traccionaran contra una pendiente -continuó- permitiendo también que el talón se liberara de la fijación. Cuando querían descender dejaban inamovible la fijación, sacaban la piel de foca y bajaban".
En los países nórdicos, precursores de esta práctica, el esquí de travesía fue primero un medio de transporte para la caza e inclusive en época de guerra, cuando los esquíes todavía eran de madera y se utilizaban unas cintas de cuero que los envolvían.
Con el paso de los años, este tipo de esquí se hizo más deportivo y la tecnología fue respondiendo a la gran demanda de los alpinistas en la montaña, con lo que los materiales se volvieron más livianos y eficaces.
La especialidad también se fue diversificando, con la aparición de esquíes más anchos para subir y descender más rápido por las pendientes con "nieve honda", y con "esquíes de carrera" más finos que sirven para subir muy rápido y para bajar a menos velocidad.
"Uno de los grandes inventos fue la adaptación del snowboard al esquí de montaña. Cortaron la tabla al medio, le pusieron pieles y una fijación distinta. Eso generó una actividad nueva", destacó Beltrame.
Ushuaia aguarda una "gran temporada" de invierno en base a las reservas ya efectuadas y a la inminente apertura de Cerro Castor, el principal centro invernal de la zona ubicado a unos 20 kilómetros del centro de la ciudad.
Sin embargo, quienes ya hayan transitado la experiencia de esquiar en pistas convencionales y busquen mayores dosis de adrenalina y aventura, tienen en el esquí de travesía una opción que podría cumplir con todas sus expectativas.
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