Hotelería: la experiencia del huésped redefine la transformación
El sector hotelero acelera su transformación con foco en la experiencia del huésped
El sector hotelero atraviesa una etapa de reinvención marcada por el aumento de los costos operativos y la necesidad de avanzar en la transformación digital. En este contexto, la prioridad ya no pasa únicamente por generar demanda, sino por mejorar la experiencia del huésped como eje central de la rentabilidad.
De cara a 2026, los hoteleros identifican como principales desafíos el incremento de los costos operativos (38%), la transformación digital (33%) y la necesidad de ofrecer propuestas de hiperpersonalización (31%). En línea con esto, la satisfacción del huésped (33%) se posiciona por encima de la generación de demanda o rentabilidad (27%), marcando un cambio estructural en la estrategia del negocio.
La mejora de la experiencia del cliente lidera la agenda del sector (33%), seguida por la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos (31%) y la excelencia operativa (29%). Este enfoque se traduce en una propuesta que combina personalización, digitalización, flexibilidad y conexión emocional, factores cada vez más valorados por los viajeros.
De hecho, el 74% de los huéspedes prioriza experiencias personalizadas, junto con opciones flexibles, vínculos con la cultura local y propuestas que generen una conexión emocional. En este escenario, el desarrollo de servicios adicionales y propuestas de retail hotelero se consolida como una vía concreta para diversificar ingresos.
La tecnología juega un rol clave en esta transformación. La inversión en herramientas digitales —especialmente en inteligencia artificial— permite optimizar la gestión de ingresos, anticipar la demanda y automatizar procesos, mejorando tanto la eficiencia operativa como la experiencia del cliente.
Al mismo tiempo, la medición del desempeño evoluciona hacia un enfoque más integral, incorporando indicadores como RevPAR, RevPAG y las reseñas online, con una fuerte base en el análisis de datos para la toma de decisiones.
En paralelo, la resiliencia del sector se apoya en la diversificación de mercados y productos, lo que permite sostener niveles de actividad durante todo el año y reducir la dependencia de la estacionalidad.
En este contexto, los hoteleros deberán ajustar sus estrategias de precios, profundizar la personalización de la experiencia y apoyarse en la tecnología para captar demanda de mayor valor, con el objetivo de maximizar ingresos y fidelizar clientes en un entorno cada vez más competitivo.
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