Miami: turistas desencantados por cantidad de sargazo en las playas

Este verano, las playas de Miami Beach tienen días con gran saturación de esta macroalga de olor nauseabundo y otros con arenas más limpias, pero a simple vista se ve en el mar una larga franja oscura del sargazo que se aproxima a las costas.

Un reporte científico de la Universidad del Sur de Florida (USF) y la agencia espacial NASA confirmó que el sargazo siguió en aumento en el Atlántico Centro-occidental y el Mar Caribe.

"2022 será otro año importante de sargazo y la cantidad en el Mar Caribe es probable que aumente de forma continua durante el verano", advirtió esta semana ese boletín mensual.

El sargazo pasó de ser un organismo vital para cierta fauna marina, un refugio para peces, camarones y tortugas, a un área tóxica de naturaleza muerta compuesta por una gran cantidad de nitrógeno, según un nuevo estudio a cargo de varias universidades, entre ellas la USF y la Florida Atlantic University (FAU).

Los científicos, entre ellos el profesor de la FAU Brian Lapointe, compararon un total de 488 muestras del alga recogidas en el Atlántico Norte en los periodos 1983-1989 y 2010-2019 y hallaron "un aumento del 111 % de la relación nitrógeno-fósforo".

"Es un gran problema", explica el científico y profesor de la FAU, Brian Laponte, uno de los científicos que identificaron en 2019 el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, que se extiende desde África hasta América y se esparce con las corrientes marinas.

"Las actividades humanas han alterado en gran medida los ciclos globales del carbono, el nitrógeno y el fósforo, y las entradas de nitrógeno se consideran ahora de 'alto riesgo' y por encima de un límite planetario seguro", se lamenta Lapointe.

Lapointe recuerda que esta alga también tiene "altas concentraciones de metales tóxicos, como cadmio y arsénico", y también materia fecal, lo que "representa un riesgo elevado para los bañistas".

Un mar de problemas

Las muestras del estudio se recogieron en varios sitios del Atlántico, entre ellas las costas del sureste de EE.UU, incluido Miami y los Cayos de Florida, como también Belice, en Centroamérica, y varios puntos del Mar de los Sargazos.

El crecimiento de la población y los cambios en el uso de la tierra han aumentado la contaminación por nitrógeno y la degradación de los estuarios y las aguas costeras desde al menos la década de 1950, precisa.

Otras algas tóxicas

En Florida, además del sargazo, el nitrógeno y el fósforo están contribuyendo a la proliferación de otras algas dañinas en ríos y lagunas que están matando peces aves y especialmente susemblemáticos manatíes.

A partir de esta semana y hasta septiembre, en la época de lluvias, varios condados y ciudades de Florida prohíben el uso de fertilizantes con nitrógeno y fósforo.

Estos componentes han contribuido al crecimiento de la putrefacta y espesa alga azul-verdosa, conocida como "guacamole", así como el alga tóxica llamada marea roja, que ha causado mortandad de peces, especialmente en la costa oeste de Florida.

Las lluvias de junio a septiembre aumentan la probabilidad de llevar fertilizantes a las zanjas y arroyos que conducen a los canales, lagunas y ríos, donde las algas se acumulan.


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