Costa Rica impulsa un turismo más inclusivo y accesible

Costa Rica avanza hacia un turismo para todas las personas

Con iniciativas que combinan accesibilidad, sostenibilidad y trabajo conjunto entre el sector público, privado y las comunidades, Costa Rica continúa avanzando en el desarrollo de experiencias para que cada vez más personas puedan disfrutar de su naturaleza y diversidad.

¿Cómo lograr que cada vez más personas tengan la oportunidad de viajar y descubrir nuevos destinos? Desde hace años, Costa Rica trabaja para avanzar hacia una oferta turística que contemple diferentes necesidades y reduzca progresivamente las barreras a la hora de conocer y disfrutar del país.

Este desafío forma parte de una mirada más amplia sobre el turismo, en la que sostenibilidad, inclusión y calidad de vida se encuentran estrechamente relacionadas. Bajo esta perspectiva, la accesibilidad no se limita únicamente a la movilidad, sino que implica pensar entornos, servicios y experiencias que contemplen diferentes condiciones y necesidades.

Gran parte de este trabajo puede apreciarse en algunos de los principales atractivos naturales del país. En Sarapiquí, Monteverde y las Llanuras del Norte, por ejemplo, hay senderos que incorporan criterios de accesibilidad física, sensorial y cognitiva, facilitando que más personas puedan recorrerlos y disfrutar de la naturaleza y de la riqueza particular de cada uno de estos ecosistemas. A su vez, se ofrecen alternativas accesibles para conocer atractivos emblemáticos como los volcanes Poás e Irazú y, en Arenal, la experiencia se complementa con aguas termales que cuentan con infraestructura adaptada.

Tortuguero también ha avanzado mucho en este camino, con servicios turísticos que incorporan botes adaptados con rampas y sistemas de anclaje, senderos y alojamientos con instalaciones preparadas para personas con movilidad reducida.

Las alternativas también alcanzan actividades que no siempre suelen asociarse con la accesibilidad. En diferentes puntos del país existen experiencias que, con el equipamiento y acompañamiento adecuados, pueden adaptarse a determinados viajeros, desde surf, buceo y snorkel hasta recorridos en bote y propuestas de naturaleza. Equipamientos como las sillas anfibias facilitan el ingreso al mar, piscinas o aguas termales, mientras que dispositivos como las sillas Joëlette amplían las posibilidades de recorrer senderos y espacios naturales.

Una mirada que va más allá de la accesibilidad física

La inclusión va más allá de eliminar barreras físicas. En Sarchí, por ejemplo, se desarrollan experiencias vinculadas con la pintura de la tradicional carreta costarricense que pueden ser disfrutadas por personas con discapacidades físicas, sensoriales y cognitivas. Tours de chocolate y café, experiencias gastronómicas y visitas a fincas y jardines también ofrecen distintas posibilidades de adaptación.

Planificar para disfrutar

Así como no existen dos viajeros iguales, tampoco existe una única respuesta cuando se habla de turismo accesible. Las necesidades pueden variar significativamente de una persona a otra, por lo que cada experiencia requiere una planificación acorde a sus características.

En este camino, Costa Rica viene trabajando hace tiempo para fortalecer no solo la infraestructura y los servicios accesibles, sino también la capacitación y el acompañamiento de guías y operadores especializados, cuyo conocimiento resulta clave para adaptar cada experiencia a las necesidades particulares de los viajeros.

Para quienes requieran condiciones específicas de accesibilidad, estos profesionales pueden convertirse en aliados fundamentales a la hora de diseñar el viaje, evaluando previamente aspectos como el transporte, el alojamiento, las excursiones y las actividades, así como la infraestructura y el equipamiento disponibles. Esta planificación personalizada permite anticipar necesidades y brindar mayor seguridad, confianza y tranquilidad durante la experiencia.

Un compromiso de largo plazo

El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) impulsa desde hace años iniciativas orientadas a fortalecer una visión más inclusiva de la actividad turística, a través del trabajo conjunto con empresas, operadores, organizaciones especializadas y comunidades.

“En Costa Rica entendemos que avanzar hacia un turismo para todas las personas es un compromiso de largo plazo. Así como durante décadas hemos trabajado para construir un modelo turístico basado en la sostenibilidad, hoy buscamos seguir reduciendo barreras para que cada vez más personas puedan disfrutar de nuestra naturaleza y nuestra cultura. Sabemos que aún existen desafíos y que cada viajero tiene necesidades diferentes; por eso, nuestra estrategia se basa en trabajar de la mano de expertos e impulsar mejoras concretas que nos permitan continuar desarrollando una oferta turística cada vez más accesible, de manera responsable y sostenida”, señaló Heilyn James, coordinadora del Instituto Costarricense de Turismo (ICT) para los mercados de América Latina.

De esta manera, Costa Rica continúa desandando un camino de mejora permanente, con el objetivo de ampliar progresivamente las posibilidades para que cada vez más personas puedan descubrir el encanto de su naturaleza, su cultura y su diversidad.

 

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