La IA inspira viajes, pero tiene poca influencia en la decisión final
Un estudio de Eurostars Hotel Company revela que la inteligencia artificial gana terreno como herramienta de inspiración y planificación, aunque solo el 5% reconoce que sus recomendaciones influyeron directamente en la elección de un hotel. La fiabilidad de los datos y la privacidad siguen siendo las principales barreras.
La inteligencia artificial gana protagonismo en la planificación de viajes, pero todavía tiene un desafío pendiente: convertir las consultas en decisiones de compra. Según una encuesta de Eurostars Hotel Company, el 71% de los viajeros utiliza herramientas como ChatGPT, Gemini, Copilot o Perplexity para descubrir destinos, resolver dudas y organizar sus planes. Sin embargo, su influencia disminuye cuando llega el momento de elegir un alojamiento o concretar una reserva.
El estudio, elaborado a través de la plataforma de innovación abierta Hotel Tester Ideas a partir de las opiniones de más de 2.000 viajeros, muestra que la IA ya es la principal fuente de inspiración para planificar un viaje para el 25% de los encuestados.
Los resultados reflejan una tendencia relevante para la industria turística: los asistentes de IA se consolidan como una nueva puerta de entrada al proceso de compra, aunque los canales tradicionales y las plataformas de distribución mantienen un papel importante en la decisión final.
De la inspiración a la planificación
El uso de estas herramientas abarca distintas etapas del viaje. El 37% de los encuestados recurre a la inteligencia artificial para buscar destinos y obtener información práctica, mientras que el 33% la utilizaría para encontrar restaurantes, actividades y lugares de interés.
Por otra parte, el 19% la emplea para comparar opciones y precios, y el 11% la utiliza para buscar alternativas de transporte o alojamiento.
La elaboración de itinerarios también gana terreno. El 46% de los participantes afirma haber solicitado a una IA que le prepare una ruta, aunque posteriormente pueda modificarla. Otro 19% asegura que la utiliza como base principal de sus recorridos o que sigue buena parte de sus recomendaciones.
Para los viajeros, el principal atractivo está en la posibilidad de reunir información, explorar alternativas y obtener propuestas personalizadas en menos tiempo que mediante una búsqueda convencional.
El 71% de los encuestados utiliza inteligencia artificial cuando empieza a planificar un viaje. Fuente: Eurostars Hotel Company.
Hoteles: muchas consultas, poca influencia en la decisión final
En el segmento del alojamiento, la inteligencia artificial ya forma parte del proceso de búsqueda y comparación. El 49% de los participantes afirma haberla utilizado para descubrir hoteles, compararlos y tomar una decisión.
Sin embargo, su influencia directa sobre la elección final sigue siendo limitada: apenas el 5% reconoce que las recomendaciones de la IA influyeron en el establecimiento finalmente elegido.
Entre las consultas más habituales relacionadas con hoteles se encuentran la comparación de precios y prestaciones, mencionada por el 24% de los encuestados. Le siguen la ubicación y las conexiones de transporte, con un 19%; el precio y la disponibilidad, con un 18%; y las opiniones de otros huéspedes, con un 17%.
Los datos muestran que los viajeros encuentran utilidad en la IA para organizar y filtrar alternativas, pero todavía recurren a otras fuentes para validar la información y tomar la decisión definitiva.
Casi la mitad de los encuestados utiliza IA para descubrir o comparar hoteles, pero solo el 5% reconoce una influencia directa de sus recomendaciones en la elección final. Fuente: Eurostars Hotel Company.
La confianza, el gran desafío para la IA turística
La fiabilidad de la información aparece como uno de los principales obstáculos para que estas herramientas asuman un papel más decisivo en la organización integral de un viaje.
Ante la posibilidad de delegar en una inteligencia artificial la preparación de un viaje completo, según sus preferencias, presupuesto y fechas, el 54% de los encuestados afirma que la utilizaría como asistente, aunque comprobaría sus recomendaciones antes de tomar decisiones.
Solo el 8,5% estaría dispuesto a confiarle gran parte de la organización o determinadas reservas. Además, apenas el 3% declara confiar plenamente en la inteligencia artificial.
Entre las principales preocupaciones, el 39% teme que los datos ofrecidos no estén actualizados, mientras que el 30% señala inquietudes relacionadas con la privacidad y el 29% duda de que las propuestas se ajusten realmente a sus preferencias personales.
Un nuevo desafío para la distribución turística
Para hoteles, agencias de viajes, plataformas de reservas y proveedores tecnológicos, estos resultados plantean una cuestión estratégica: cómo transformar la visibilidad que ofrece la IA en confianza, conversión y ventas.
Las herramientas conversacionales pueden intervenir cada vez más en las primeras etapas del recorrido del viajero, desde la inspiración hasta la comparación de destinos y alojamientos. Sin embargo, la validación de precios, la disponibilidad, las condiciones de contratación y la seguridad de los datos siguen siendo factores determinantes para concretar una reserva.
El reto para la industria no consiste únicamente en aparecer entre las recomendaciones de un asistente de inteligencia artificial, sino también en ofrecer información precisa, actualizada y verificable que permita al usuario avanzar hacia la compra.
Por ahora, la IA gana terreno como asesora de viajes, pero su capacidad para convertirse en un canal de venta efectivo dependerá de cuánto logre reducir la brecha entre utilidad y confianza.
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