Meliá apuesta por el lujo: invierte €50 millones en Paradisus Cancún
La renovación integral del resort refuerza la apuesta de la cadena por los segmentos premium y de lujo, con el bienestar, la identidad local y la modernización del producto como ejes. La operación se integra en un programa que ya movilizó cerca de €1.000 millones para transformar más de 90 hoteles.
Meliá Hotels International invirtió €50 millones en la renovación integral de Paradisus Cancún, en México, con el objetivo de elevar el posicionamiento del establecimiento, mejorar la experiencia de los huéspedes y potenciar su rentabilidad a largo plazo.
El resort reabrió sus puertas en abril, después de un año de trabajos, y celebró su inauguración oficial el domingo 18 de octubre. La intervención forma parte de la estrategia de reposicionamiento hotelero de la compañía, orientada a concentrar capital en activos con capacidad de revalorización, especialmente en los segmentos premium y de lujo.
“En Meliá creemos en el potencial de nuestros activos y nuestra capacidad para hacerlos crecer de manera rentable y sostenible a largo plazo”, señaló Gabriel Escarrer, presidente y consejero delegado de Meliá Hotels International. Según el directivo, la inversión permitirá mejorar la experiencia de los clientes, reforzar la rentabilidad y el valor del resort, y contribuir al desarrollo económico de Quintana Roo.
Bienestar y cultura local como diferenciales
La nueva propuesta del hotel se articula bajo la filosofía Wellness Designed by Destination, que integra experiencias de recuperación, cuidado personal y actividades inspiradas en la cultura maya y mexicana.
Entre las novedades figuran Longevity Suite y FACE SPAce by Comfort Zone, junto con una oferta ampliada de bienestar. El establecimiento también incorpora el programa Destination Inclusive®, que conecta a los huéspedes con el patrimonio y las tradiciones locales mediante experiencias vinculadas con rituales ancestrales, artesanía, gastronomía y relatos culturales.
El reposicionamiento abarcó las suites, el área exclusiva The Reserve, el YHI Spa, los restaurantes, los espacios deportivos y las instalaciones destinadas al ocio y las familias.
La renovación sumó, además, Family Concierge Lounge, Aquazone —un parque acuático con toboganes y juegos—, el renovado club infantil Kidsdom y Play District Sports Bar.
Empleo, proveedores locales y sostenibilidad
Meliá también vincula el proyecto con su contribución a la economía regional. La compañía destaca su relación con proveedores locales, el desarrollo profesional de los equipos y la generación de más de 650 empleos indirectos.
En materia ambiental, el resort mantiene un programa de protección de tortugas marinas que, según la empresa, permitió preservar más de 175.000 huevos durante los últimos tres años. También desarrolla iniciativas de eficiencia en el consumo de agua y energía y de gestión de residuos. El establecimiento cuenta con la certificación Ecostars Bronce 2026 y el distintivo de Empresa Socialmente Responsable.
El hotel tiene, además, un valor histórico para la cadena: fue desarrollado por Gabriel Escarrer Juliá, fundador de Meliá, en 1986, durante la primera etapa de expansión de la compañía en el Caribe mexicano.
“Con esta inversión profundizamos en el gran legado que nos dejó mi padre al crear este hotel en 1986, demostrando en esta primera incursión en el Caribe mexicano su vocación de crecer contribuyendo al desarrollo social y la preservación del entorno privilegiado de la región”, destacó Escarrer.
Cerca de €1.000 millones para reposicionar más de 90 hoteles
La inversión en Paradisus Cancún se inscribe en un programa más amplio mediante el cual Meliá, junto con propietarios y socios coinversores, movilizó cerca de €1.000 millones para transformar más de 90 establecimientos.
La estrategia busca mejorar el producto, elevar las tarifas y aumentar los ingresos y los resultados operativos de los hoteles. Entre los proyectos mencionados por la compañía figuran Villa Le Blanc Gran Meliá, en Menorca, los establecimientos Paradisus en Canarias y ZEL Mallorca. Según los datos aportados por la hotelera, este último multiplicó por cinco sus ingresos durante su primera temporada tras el reposicionamiento.
La operación en Cancún refleja una tendencia relevante para el negocio hotelero: invertir en activos existentes para elevar su categoría, diferenciar la experiencia y capturar un mayor valor por habitación, en lugar de depender exclusivamente de la expansión mediante nuevas aperturas.
Para Meliá, el desafío será convertir esa mejora del producto en resultados sostenibles, combinando una propuesta de mayor valor añadido con una gestión eficiente y una conexión más profunda con el destino.
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