Travel managers: proveedores, innovación e IA redefinen el rol
Los travel managers están dejando atrás una visión basada exclusivamente en la negociación y el control de costos para asumir un papel cada vez más estratégico dentro de las empresas.
Así lo revela una encuesta de la GBTA (Global Business Travel Association), que muestra una clara preferencia por construir relaciones de largo plazo con los proveedores. El 92% de los gestores consultados considera que las mejores relaciones se desarrollan sobre esa base, mientras que apenas el 8% apuesta por mantener una relación sustentada principalmente en la competencia.
Pero trabajar a largo plazo no significa resignar iniciativa. El 77% considera que la innovación avanza más rápido cuando son los compradores quienes impulsan a sus proveedores. Al mismo tiempo, el 64% identifica las necesidades internas del negocio como su principal fuente de innovación.
El travel manager como agente de cambio
La transformación también alcanza las competencias que requiere el profesional de viajes corporativos.
El 57% señala que su principal desafío es influir sobre los distintos grupos de interés dentro de la propia organización, por encima del 43% que identifica como mayor dificultad modificar el comportamiento de los viajeros.
En línea con esto, el 78% considera que la gestión del cambio es la habilidad más importante para el travel manager, frente al 22% que prioriza el pensamiento comercial.
La IA gana terreno, pero no autonomía total
La inteligencia artificial ya forma parte de la actividad cotidiana de los compradores corporativos: más del 78% afirma utilizar habitualmente herramientas de IA generativa.
La percepción sobre su impacto también resulta contundente: el 92% considera que la IA hará que su función sea más estratégica, en lugar de reemplazarla.
Sin embargo, existe una división prácticamente equilibrada respecto del nivel de autonomía que debería tener la tecnología. El 51% considera que la IA debería poder aplicar automáticamente las políticas de viaje, mientras que el 49% prefiere que se limite a recomendar las mejores alternativas.
La principal preocupación sigue siendo la confiabilidad: el 64% identifica las alucinaciones y la información incorrecta como el mayor riesgo asociado al uso de IA.
Tecnología sí, pero con respaldo humano
La digitalización tampoco elimina la necesidad de asistencia personal.
Para el 58% de los compradores, contar con una respuesta y un soporte humano fluidos es el factor más importante para garantizar la seguridad del viajero, por encima de la confianza y la consistencia.
El dato refleja una conclusión relevante para proveedores y plataformas tecnológicas: la automatización puede transformar la experiencia, pero no necesariamente reemplaza la relación humana, especialmente cuando están en juego situaciones complejas o la seguridad del pasajero.
Otro desafío aparece en la gestión de grupos y reuniones: el 64% considera que estos viajes son más difíciles de administrar que los desplazamientos corporativos individuales.
En este escenario, el travel manager parece evolucionar hacia un perfil híbrido: negociador, estratega, gestor del cambio y usuario de tecnología, pero también articulador entre proveedores, empresa y viajero.
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