Trump reunió a los CEO de las grandes empresas de viajes de EE.UU.

El presidente Donald Trump recibió este miércoles en la Casa Blanca a los principales ejecutivos de la industria turística estadounidense, en una reunión destinada a analizar cómo recuperar y potenciar el ingreso de visitantes internacionales al país.

El encuentro reunió a representantes de algunas de las compañías más importantes del sector, entre ellas American Airlines, Hilton, Marriott, IHG Hotels & Resorts, Booking Holdings, MGM Resorts, Caesars Entertainment y Carnival, además de otros referentes de hoteles, resorts y entretenimiento.

El mensaje de la industria fue claro: Estados Unidos quiere volver a crecer como destino internacional. El objetivo planteado es alcanzar los 100 millones de visitantes extranjeros anuales para 2030, superando los aproximadamente 68 millones registrados en 2025.

La reunión adquiere especial relevancia después de que el país experimentara una caída del turismo internacional. Según datos citados por Reuters, las llegadas de visitantes extranjeros disminuyeron 4,7% durante los primeros siete meses de 2026. Entre los factores que afectan la demanda aparecen los tiempos de espera para obtener visas, los elevados costos aéreos, determinadas políticas migratorias y nuevas exigencias para algunos visitantes.

El Mundial como plataforma de crecimiento

La reciente Copa Mundial de la FIFA funcionó como un importante impulso para el turismo estadounidense. El gasto relacionado con viajes alcanzó los US$122.100 millones en junio, aunque la industria considera que todavía existe un enorme potencial para transformar ese impulso puntual en crecimiento sostenido.

Para la industria turística, el desafío ahora es aprovechar la exposición internacional generada por el Mundial y convertirla en nuevas llegadas de turistas durante los próximos años.

El presidente de la U.S. Travel Association, Geoff Freeman, planteó que Estados Unidos tiene la posibilidad de superar a Francia como el país más visitado del mundo. Francia recibió alrededor de 102 millones de turistas internacionales en 2025, mientras que Estados Unidos registró unos 68 millones.

Visa, fronteras y experiencia del viajero

Uno de los puntos centrales detrás de la reunión es la necesidad de facilitar el ingreso de turistas extranjeros.

La administración Trump destacó medidas destinadas a agilizar los controles aeroportuarios y ampliar el procesamiento biométrico. Sin embargo, el sector también ha advertido que las políticas migratorias y determinados requisitos de ingreso pueden terminar funcionando como una barrera para la demanda internacional.

Para las empresas de viajes, la ecuación es sencilla: si Estados Unidos quiere recibir más turistas, debe hacer que viajar al país sea más fácil, previsible y competitivo.

Una señal para toda la industria

Más allá de las medidas concretas que puedan surgir de la reunión, el encuentro tiene un fuerte componente simbólico: Trump reunió en la Casa Blanca a aerolíneas, hoteles, cruceros, plataformas de viajes, resorts y compañías de entretenimiento para discutir una misma cuestión: cómo hacer crecer el turismo receptivo.

Y allí aparece una lectura que excede a Estados Unidos.

La competencia por captar al turista internacional se está convirtiendo cada vez más en una cuestión de Estado. Los grandes destinos ya no compiten solamente con campañas de promoción: también lo hacen a través de conectividad aérea, facilidad de acceso, infraestructura, seguridad, tecnología y políticas migratorias.

Para América Latina, el movimiento estadounidense también debería ser observado con atención. Si Estados Unidos logra recuperar agresivamente el turismo internacional, podría intensificar la competencia por los viajeros de mercados como México, Brasil, Argentina, Colombia y otros países de la región.

El turismo dejó de ser solamente una actividad económica: para los grandes destinos, empieza a ser una política estratégica de Estado.

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