Viajes corporativos: el reto ya no es controlar el gasto, sino anticiparlo
  • 85% de los responsables de viajes espera que la IA gestione estas decisiones con mínima supervisión en los próximos cinco años.
  • 92% busca anticipar el gasto con analítica predictiva y 89% automatizar interrupciones y reacomodos.
  • Onfly cerró junio con 3,500 empresas activas y un crecimiento de 158% en México.
 Gestionar viajes corporativos está pasando de controlar gastos a anticipar decisiones. La inteligencia artificial comienza a asumir un papel central, el 85% de más de 1,750 responsables de viajes y gastos consultados por Mastercard espera que la IA gestione la mayoría de estas decisiones con mínima supervisión humana en los próximos cinco años. 

Esta evolución también comienza a reflejarse en el comportamiento de las empresas. Onfly cerró junio de 2026 con 3,500 compañías activas realizando transacciones en su plataforma, mientras que en México su portafolio corporativo registró un crecimiento de 158%. Para la compañía, este comportamiento muestra una mayor demanda por herramientas que permitan combinar autonomía para el viajero, automatización y control para las organizaciones.

“El gran cambio es que las empresas ya no quieren elegir entre darle autonomía al colaborador o mantener el control del gasto. La tecnología permite hacer ambas cosas: que el viajero tenga una experiencia más sencilla y flexible, mientras la organización establece políticas, obtiene visibilidad y puede detectar oportunidades de eficiencia”, señala Juan Camilo Valencia Rivera, Country Manager de Onfly México.

Del control del gasto a la capacidad de anticiparlo

Durante años, la gestión de viajes corporativos estuvo vinculada a procesos administrativos: solicitudes, autorizaciones, reservaciones, comprobación de gastos, conciliaciones y atención de cambios o cancelaciones. El reto actual es que estos procesos no sólo sean más rápidos, sino que los datos generados en cada viaje se conviertan en información útil para decidir.

La investigación de la Global Business Travel Association (GBTA) publicada en 2026, muestra que existe una clara expectativa en este sentido, ya que el 92% de los responsables de viajes está interesado en utilizar analítica predictiva para anticipar el gasto, mientras que 89% busca automatizar la gestión de interrupciones y reacomodos.

Sin embargo, la capacidad de las organizaciones todavía está por detrás de esta expectativa. Sólo 12% cuenta actualmente con una visión consolidada de su programa de viajes desde una única fuente de datos, mientras que 63% identifica la falta de reportes consolidados como uno de los principales obstáculos de sus programas.

A esto se suma un problema recurrente, 72% de los responsables considera que los viajeros que encuentran tarifas hoteleras más baratas fuera de los canales gestionados representan un problema importante, de acuerdo con la GBTA.

La tensión es clara, las empresas necesitan establecer políticas y controlar el presupuesto, pero también ofrecer una experiencia suficientemente sencilla para que los colaboradores no busquen alternativas fuera de los canales establecidos.

La automatización permite trasladar parte de ese control al momento de la decisión. Políticas, límites de gasto y flujos de aprobación pueden incorporarse al proceso de compra, mientras el análisis de datos ayuda a detectar desviaciones, patrones de consumo, gastos duplicados y oportunidades de eficiencia.

En este contexto, ahorrar no necesariamente significa viajar menos, sino entender mejor cómo se utiliza el presupuesto de movilidad y anticipar dónde pueden generar ineficiencias.

Un mercado con mayor peso para las empresas

La transformación ocurre, además, en un mercado que continúa expandiéndose. De acuerdo con IMARC, el mercado de viajes de negocios en México alcanzó 17,600 millones de dólares en 2025 y podría llegar a 30,100 millones de dólares en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 5.99% entre 2026 y 2034.

Entre los factores que impulsan este crecimiento, la consultora identifica el nearshoring, la inversión extranjera, el desarrollo de infraestructura y la recuperación de reuniones y exposiciones corporativas. A medida que aumenta el volumen de viajes, también crece la relevancia de entenderlos como parte de la operación del negocio y no sólo como un gasto administrativo.

Para Onfly, el siguiente paso del travel management consiste precisamente en conectar la información de reservas, gastos, pagos y políticas para convertirla en inteligencia que permita anticipar escenarios, administrar mejor los recursos y tomar decisiones con mayor rapidez.

“El futuro del viaje corporativo no será simplemente digital; será cada vez más inteligente, conectado y autónomo. Las empresas necesitan saber que cada peso destinado a movilidad está generando valor, pero también que sus colaboradores puedan viajar sin que la tecnología se convierta en una barrera. El objetivo es construir ese equilibrio: menos procesos manuales, más información y mejores decisiones”, concluye Valencia Rivera.

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